Ella tiene cabeza para los negocios y un cuerpo para el pecado.
Ăl es un entrenador que sabe cĂłmo usar su equipamiento.
Ninguno de los dos estĂĄ buscando el amor.
¿DeberĂa ser fĂĄcil, ¿verdad?
Incorrecto.
Este podrĂa ser el juego mĂĄs importante al que Kendall Wales y Hunter Owens hayan jugado y en el que todo estĂĄ en juego. Con una jugada equivocada, podrĂan perderlo todo. Con suerte, el tiempo de juego no llega a cero antes de que sea demasiado tarde.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario