1. Money Man:
ELLA
Las chicas buenas terminan en Ășltimo lugar.
O eso es lo que le digo a mi mejor amiga cuando lo veo por primera vez.
Ăl es de lo que estĂĄn hechos los sueños de las chicas malas.
Alto, hermoso y luciendo una gran sonrisa cuando me atrapa mirĂĄndolo.
AsĂ que, ¿quĂ© hace esta chica con el corazĂłn roto?
Me tomo mi cuarto chupito y termino en el baño del lujoso hotel enloqueciendo por el sexy extraño.
Razonable. Especialmente después de dejar a mi ex-prometido infiel.
Un año nuevo, un trabajo nuevo y despuĂ©s de esta Ășnica noche, volverĂ© a ser una chica buena.
No es como si fuese a volverlo a ver alguna vez.
ĂL
La deseo desde el momento en que la veo.
Y siempre consigo lo que quiero.
Asà es cómo llegué a la cima.
Una. Vez. Eso es todo lo que se supone que sea.
Tengo un imperio que conquistar, sin tiempo para nada mĂĄs.
Aun asĂ, una probada y necesito mĂĄs.
Otra noche y puedo dejarla atrĂĄs.
Solo una y la dejarĂ© ir. QuizĂĄs…
Pero la vida lanza golpes difĂciles y ella es mi perdiciĂłn.
Me llaman el hombre del dinero y ella es la auditora que puede arruinarme
Bailey
Mi corazĂłn estĂĄ enredado en una red que no tenĂa la intenciĂłn de tejer. Pasado y presente torciendo el amor en una palabra peligrosa que no me atrevo a pronunciar. Se suponĂa que uno se habĂa ido de mi vida. Lejos como estaba de la vida que me habĂa creado... Sin embargo, ignorante del peligro que me esperaba. Pero ahĂ estĂĄ Ă©l con palabras susurradas llenas de promesas creando una elecciĂłn llena de consecuencias que podrĂan romperme.
Kalen
Ella es mĂa y si Ă©l cree que me la puede quitar, se equivoca.
Una vez que la reclamĂ©, no habĂa vuelta atrĂĄs. Fui un tonto al dejarla irse. No volverĂ© a cometer ese error. Este otro hombre al diablo. Bailey Glicks es mĂa. HarĂ© lo que sea necesario para demostrĂĄrselo. Y me asegurarĂ© de que estĂ© a salvo.
Bailey
Nadie ha dicho nunca que enamorarse sea sabio.
He cometido muchos errores estĂșpidos.
La cuestiĂłn no es si puedo vivir con ellos.
Es si viviré para cometer otros mejores.
Mejor aĂșn, si lo hago ¿me perdonarĂĄ alguna vez?
Kalen
Dicen que el amor es ciego.
Yo digo que te vuelve estĂșpido.
Por eso he impuesto el deber asegurarme de que ella esté a salvo.
Eso no significa que tenga que quedarme.
El problema es: no puedo dejarla ir porque es mĂa.



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