Mariana no es el tipo de mujer con la que alguna vez esperé tener una oportunidad.
No cuando soy un ejecutor malo, alguien que no deberĂa estar a diez pies de alguien tan inocente como Mariana.
Pero no puedo deshacerme de mi necesidad de tenerla, y cuando ella me mira con esos ojos grandes, puedo sentir el calor detrĂĄs de ellos.
Ella me quiere igual de mal.
AsĂ que la poseo, toda ella, y reclamĂł su cuerpo y alma para mĂ.
Ella es la Ășnica que ha podido domesticar a mi corazĂłn violento.
Pero tenemos un pasado lleno de sombras, y hay una en particular que tendremos que enfrentar antes de que podamos comenzar nuestra nueva vida juntos.
Aun asĂ, nunca dejarĂ© que Mariana se me escape de los dedos, pase lo que pase.

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