Nathan Mercer, el Ășnico hombre de mi vida.
Enamorarme de Ă©l nunca estuvo sobre la mesa.
Nos conocimos hace una dĂ©cada; comenzamos en la misma empresa, el mismo dĂa.
Ninguno conocĂa la ciudad ni tenĂa a quiĂ©n acudir, y nos hicimos amigos rĂĄpidamente.
Y mientras Nathan se convierte en el rey de San Francisco, yo sigo aquĂ en el mismo trabajo.
Rodeada de la misma gente.
Sabemos qué dirå el otro antes de decirlo, disfrutamos las Navidades juntos, y él duerme mås en mi casa que en la suya.
Es hermoso... imposiblemente hermoso.
En otra vida, probablemente sea mi alma gemela.
Pero, Ășltimamente las cosas han cambiado.
EmpezĂł a verme diferente.
Sus ojos se fijan en mis labios cuando hablo.
Sus abrazos aprietan mĂĄs... se extienden mĂĄs.
Nuestras discusiones se vuelven mĂĄs intensas, se pone loco de celos.
La gente dice que no debes amar a alguien que te trate como a cualquier otro.
No es mi caso. Para Ă©l, yo soy una reina.
Pero nuestra historia es complicada.
Y por mĂĄs que ame a Nathan Mercer con todo mi corazĂłn... Es precisamente Ă©l a quien no puedo tener.
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