Padre soltero, amigos que se enamoran, otoño de 1997 en un pequeño pueblo.
Mi nuevo vecino parece tenerlo todo resuelto. ¿El chico dorado del pueblo? SĂ. ¿Un padre soltero extraordinario? SĂ. ¿Antebrazos de panaderos sexi? No me di cuenta, lo juro.
Yo, en cambio, no tengo nada claro.
CrĂ©eme, no pensĂ© que hacerme cargo del bed and breakfast soñado de mi madre en Copper Run, Vermont, fuera fĂĄcil. DeberĂa ser un buen lugar para sanar despuĂ©s de mi divorcio. Pero al parecer, mis bollitos deberĂan ir a la basura, junto con mi habilidad para la charla trivial. Como señalĂł nada menos que Cliff.
Cliff es ineludible. Sabe exactamente lo que la gente necesita, siempre. Su encanto, su forma de vestir de franela e incluso sus pasteles hacen que sea muy difĂcil no querer ser amigo de Cliff y sus hijas.
¿Amigos? Podemos ser amigos. Eso es seguro.
Excepto que me iré en tres meses para pasarle la posada a mi hermana pequeña y conseguir el ascenso en Seattle por el que he estado trabajando.
Entonces pregĂșntame por quĂ© estoy pensando en besar a mi atractivo vecino.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario