
Mi vida era ordinaria y aburrida.
Cuando entraron cuatro jĂłvenes, supuse que no eran mĂĄs que un grupo de delincuentes, pero me equivoquĂ©…
Lo cambiaron todo. Ya no se respetaban las reglas… En cambio, mi mundo se llenĂł de desviaciones y encuentros secretos.
Los forajidos, los rebeldes, decidieron que querĂan que yo fuera suya.
¿CĂłmo podrĂa negarme?
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