Try again, baby
ConocĂ a Ben Wells en un aeropuerto en uno de los peores dĂas de mi vida.
Charlamos, reĂmos, conectamos y sobrevivimos a un viaje desastroso.
Luego compartimos una noche salvaje y apasionada.
AhĂ era donde se suponĂa que terminaba la historia.
Ben retomĂł su vida como jugador profesional de rugby, y yo la mĂa como estudiante universitaria.
Solo que la mĂa vino acompañada de una prueba de embarazo positiva y una vida que jamĂĄs habĂa planeado.
Una vida de la que Ben dejĂł claro que no querĂa formar parte.
No me derrumbĂ© ni lo perseguĂ. Me recuperĂ©, me sacudĂ el polvo, crie a mi hija y luchĂ© para entrar en la facultad de derecho.
Durante cinco años, estuvimos perfectamente bien sin él.
Incluso éramos felices.
De repente, Ben reaparece en nuestras vidas, sonriendo como si nada hubiera pasado, y todo lo que creĂa saber se desmorona. Porque algunos malentendidos no solo rompen corazones. Roban años.
Ahora Ben estĂĄ decidido a recuperar el tiempo perdido, y no solo con nuestra hija.
La pasiĂłn que compartĂamos sigue viva, pero ahora hay mucho mĂĄs en juego. Si hay algo en lo que Ben destaca —ademĂĄs de ser incansablemente alegre y atractivo con su uniforme de rugby— es en la perseverancia. Ăl nunca se rinde.
Si Ben se sale con la suya, el final de nuestra historia serĂĄ solo el principio.

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