Son unos psicĂłpatas armados con hachas y vestidos con camisas de franela… y no me canso de ellos.
Como hija de un asesino a sueldo de mala fama, vivir en las sombras significaba sobrevivir.
Pero cuando los problemas me encuentran y me persiguen hasta las montañas de Pensilvania, hasta los brazos del mejor amigo de mi padre y sus tres compañeros de piso, pronto descubro lo que es realmente la oscuridad.
Estos cuatro hombres deberĂan protegerme, pero en cambio me estoy ahogando en sus pecados.
Entre participar en los juegos asesinos de Rhett y Santiago y aceptar el dominio posesivo de Wes sobre mi cuerpo, sĂ© que estoy en apuros. Sin embargo, es el susurro innegable e insidioso de un deseo prohibido que nos atormenta constantemente a mĂ y a Ledger lo que confirma que estoy dispuesta a hundirme en un nivel impĂo de depravaciĂłn para saciar el hambre que hierve a fuego lento en mis venas.
Caer en el pecado es fĂĄcil. Seguir con vida para disfrutarlo es otra cosa.
Con los problemas que me han traĂdo hasta aquĂ pisĂĄndome los talones, tengo que tomar una decisiĂłn imposible: volver a las sombras para proteger a los hombres de los que me estoy enamorando o quedarme y luchar, sabiendo que, si fracaso, lo perderĂ© todo.