Leland

Todo lo que tiene que ver con Leland West me hace querer gritar. No sĂ© si es de ira… o de placer.
Estoy tan enojada.
Algunos dĂas, parece que eso es todo lo que puedo sentir. Como si todo lo que soy, hasta los huesos, fuera la furia que vive dentro de mĂ.
Pero no es asĂ. Hay otra parte de mĂ, una parte que nunca he podido liberar. Una niña que anhela un papĂĄ, todo el cuidado y la protecciĂłn que nunca tuve cuando crecĂ.
Leland ve ambas cosas. Toda la ira y a esa niña asustada. Sus ojos oscuros parecen mirar directamente a mi alma.
Y no puedo decidir si estoy furiosa con Ă©l por verme tan claramente… o aterrorizada por el dĂa en que deje de mirarme por completo.