The kings

em viernes, 21 de noviembre de 2025

 

Un jugador de fĂștbol americano playboy. Un bibliotecario tĂ­mido. Cuando viejos amigos se reencuentran, polos opuestos se atraen en un romance ingenioso y desenfadado sobre arriesgarse y enamorarse contra todo pronĂłstico.

Es una regla no escrita que los bibliotecarios de pueblos pequeños no deben cometer actos espontĂĄneos por miedo a una vergĂŒenza mortal. Sin duda, acababa de comprobarlo, aunque contratar a una acompañante era perfectamente lĂłgico. ¿De quĂ© otra manera podrĂ­a superar mi miedo a la intimidad sin arriesgarme a que me rompieran el corazĂłn?

Por desgracia, lo que vino después no fue tan lógico.

En lugar de un asesor de citas, apareciĂł Griffin King. SĂ­, ese Griffin, mi vecino de la infancia, y ahora, para mi consternaciĂłn, un jugador de fĂștbol americano profesional escandalosamente guapo. En realidad no es un acompañante, pero ¿cĂłmo iba a saberlo?

Evitarlo despuĂ©s de la confusiĂłn es imposible. El hombre estĂĄ en todas partes ; su agente lo puso en aislamiento tras un problema de relaciones pĂșblicas. Griffin puede ser un coqueto escandaloso decidido a atormentarme hasta que pierda los estribos, pero tambiĂ©n es el hombre perfecto para ayudarme.

Las lecciones no son lo que esperaba. Griffin tampoco. Cada vez que nos tocamos, cada vez que me muestra una faceta distinta de mĂ­ —y de Ă©l—, no puedo evitar preguntarme si estamos a punto de romper otra relaciĂłn. Se supone que el playboy y la chica buena no deben enamorarse


Un entrenador de la NFL, hosco y divorciado, encuentra la horma de su zapato en una vecina igual de gruñona y con miedo al compromiso en esta conmovedora y divertida historia de amor sobre la familia, las segundas oportunidades y cómo superar el pasado.

Uno pensarĂ­a que serĂ­a perfecto vivir al lado de ese padre soltero y gruñón que necesita mi ayuda con sus hijos traviesos... hasta que termine la temporada de fĂștbol americano. ¡QuĂ© romĂĄntico, ¿verdad?! ¿Saben quiĂ©n no se derrite de amor? Yo.

Soy tan gruñona como él, y estoy bastante segura de que para el entrenador de la NFL, Barrett King, fue odio a primera vista. No es algo que me quite el sueño porque 1) el sentimiento es mutuo, y 2) no soy muy sociable. Prefiero estar sola con mi perro, Larry, cuando me apetece.

Pero empiezo a encariñarme. Primero con los niños. Luego con su padre. No sĂ© por quĂ©. Es un dĂ©spota. Sus intentos de ligar son solo gruñidos y miradas fulminantes. Pero si vuelvo a ver a ese hombre sonreĂ­r… bueno, podrĂ­a arrancarle la ropa.

No creo en el para siempre. Y Barrett —serio, reflexivo, mĂĄs atractivo de lo que deberĂ­a ser— no cree en las relaciones pasajeras. Nos dirigimos directamente al desastre.

Pero si estamos dispuestos a arriesgarnos, tal vez esta historia no termine en desamor. Tal vez lo que empezĂł como el escenario perfecto para dos personas imperfectas termine en amor.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

AtualizaçÔes do Instagram

Topo