
¿QuĂ© haces cuando tu novio te engaña seis dĂas antes de la boda de tu hermano? ¿La misma boda en la que eres la dama de honor y el hombre que te rompiĂł el corazĂłn hace ocho años es el padrino?
Te puedo decir lo que no debes hacer. No debes tener un colapso emocional y dejar que tu futura cuñada te encuentre llorando en una copa de vino rosado. Porque entonces le dirĂĄ a tu sobreprotector hermano mayor que tienes el corazĂłn roto (aunque no sea asĂ), y Ă©l se encargarĂĄ de pedirle al Ășnico hombre en quien confĂa por encima de todos los demĂĄs que te cuide. SĂ, el mismo padrino.
Y por eso llego a mi hermosa y apartada cabaña en el bosque y me encuentro con que Chase Hunter ya se instalĂł como en su casa. Por mucho que se supone que debo odiarlo, hay ciertas partes de mi anatomĂa que no parecen recibir el mensaje.
Pero resistiré a toda costa. Ya no soy la ingenua joven de diecinueve años que pensaba que el sol brillaba en su... bueno, ya se hacen una idea.
No importa lo encantador que sea, cĂłmo siga cuidando de mĂ con los detalles mĂĄs pequeños y dulces, o cĂłmo sienta incluso el mĂĄs mĂnimo roce de su piel mĂĄs profundamente que cualquier otra cosa que haya sentido en años, no mirarĂ© esos llamativos ojos azules y dejarĂ© que me engañe de nuevo.
Fue mi primer error, y no pienso volver a cometerlo. Excepto que... bueno, Chase tiene otras ideas. Fue mi primer todo, y estĂĄ decidido a ser el Ășltimo
No hay comentarios.:
Publicar un comentario