Pretty little wolf
%20-%20Lola%20Glass.png)
Hace cinco años hice un trato con el rey fae. Ahora ha venido a cobrarme, en forma de matrimonio.
Mi trato me obliga a vivir con él.
A compartir la cama con él.
A prometerle pasar el resto de mi vida inmortal a su lado.
Espera que sea su linda lobita, como si solo fuera un objeto que puede usar para anular el dolor que siente constantemente.
Por ahora tengo que seguirle el juego, pero tengo un plan en mente. Porque hay una cosa que ha olvidado:
Incluso las lindas lobitas pueden morder con fuerza.
Se llevĂł un pedazo de mi alma... pero voy a robarle el corazĂłn.
Pretty little mate
%20-%20Lola%20Glass.png)
EncontrĂ© a mi compañero predestinado, pero Ă©l estĂĄ tan enamorado de otra persona que no me atrevo a decirle lo que significa para mĂ.
Cuando mi entrometido mejor amigo vuelve a meter a mi exnovio en mi vida para obligarme a tomar una decisión sobre mi compañero predestinado, la cosa se complica.
Ahora quiero aĂșn menos al chico con el que estoy predestinada.
Porque el hombre al que todavĂa estoy tratando de olvidar ahora vive en mi casa, me cuida y me recuerda por quĂ© lo extraño tanto.
No ayuda que él siga diciéndome que estoy equivocada sobre el hombre lobo con el que estoy destinada a estar.
O que Ă©l harĂa prĂĄcticamente cualquier cosa para ser mi compañero.
O que ya me considera su preciosa compañera.
Se supone que debo resolver mis sentimientos y averiguar cĂłmo conquistar a mi compañero... pero solo puedo pensar en el hombre que todavĂa posee mi corazĂłn
Pretty little death
%20-%20Lola%20Glass.png)
Me entregué al rey demonio al que estoy destinada a estar... temporalmente, por supuesto.
Grayson Darke es tan salvaje como encantador, y lo Ășnico que quiere de mĂ es una fuente constante de alimento y un vĂnculo de pareja sellado.
Espero que nuestra relaciĂłn no sea mĂĄs que una de amigos con beneficios, y puedo aceptarlo.
Pero no estĂĄ dispuesto a dejarme ir.
Para el resto de la ciudad, soy la muerte encarnada, pero para él, soy la pequeña y bonita reina fae que ha deseado durante un siglo.
EstĂĄ luchando por lidiar con el caos en su mitad de la ciudad mientras me reclama de todas las formas posibles que se le ocurren… y con cada dĂa que pasa, empiezo a darme cuenta de que los problemas que nos separan no le importan.
Cree que soy suya.
Y estoy empezando a pensar que podrĂa tener razĂłn.
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
ResponderBorrar