1

De la autora superventas de Amazon, Lylah James, llega una nueva y oscura novela romĂĄntica sobre un matrimonio concertado, protagonizada por una princesa de la mafia y el hombre cruel que hizo todo lo posible por arruinarla para hacerla suya.
Durante mucho tiempo, fui un peĂłn entre dos imperios construidos sobre sangre.
Me habĂan prometido a Matteo, quien se suponĂa que serĂa mi futuro.
Pero fue su hermano quien me arruinĂł.
Adrian Salvatore: imprudente, despiadado, forjado por el pecado y la maldad. El hermano al que nadie se atrevĂa a controlar. El que me miraba como si siempre hubiera estado destinada a ser suya .
Me robĂł mi primer beso bajo la luz de la luna, allĂ mismo, en mi fiesta de compromiso.
Y nunca se detuvo.
Ni cuando le rogué.
Ni cuando lo amenacé.
Hasta que una noche…
Un error. Un momento imperdonable que destrozĂł todo lo que me habĂan enseñado a proteger. Mi modestia, mi virtud, el honor de mi familia.
De alguna manera, me encontré atada a Adrian de formas que nunca quise.
Pero Ă©l no creĂa en el amor.
Todo lo que habĂa hecho estaba impulsado por la venganza.
Adrian no iba a protegerme.
En cambio, habĂa prometido destruirme.
Entre el odio y el miedo surgiĂł una obsesiĂłn irracional.
Y con esa obsesiĂłn llegĂł mĂĄs destrucciĂłn.
EstĂĄbamos condenados, pero solo uno de nosotros sobrevivirĂa al monstruo en que nos habĂamos convertido.
Serafina.
Cuando tenĂa quince años, hice una promesa.
AlgĂșn dĂa tendrĂa mi venganza.
Durante años, interpreté mi papel.
La hija obediente. La prometida perfecta. La esposa devota.
Y cuando por fin llegĂł el momento…
Apreté el gatillo.
Porque la venganza siempre habĂa sido el plan.
Una vida por una vida.
Lo que nunca planeé fue que Adrian Salvatore sobreviviera a mi bala.
Y ahora me perseguĂa por todo el mundo.
El hombre al que traicioné era mås peligroso que nunca.
MĂĄs despiadado.
MĂĄs obsesionado.
Y lo peor de todo…
TodavĂa querĂa que yo fuera suya.
Adrian.
Nuestro matrimonio se construyĂł sobre mentiras.
Pero nunca esperé que Serafina fuera tan despiadada como yo.
Mi esposa pensĂł que una bala me detendrĂa.
Pero se equivocĂł.
Ahora me obligaba a perseguirla a través de los océanos.
Qué juego tan tonto el suyo.
Pero yo no perseguĂa.
Cazaba.
Respuestas. Venganza.
A la mujer que siempre me habĂa pertenecido.
Serafina podĂa huir todo lo que quisiera.
Pero el mundo no era lo suficientemente grande para mantenerla lejos de mĂ.
Ella empezĂł este juego. Ahora yo serĂa quien lo terminara.
Hasta que la muerte nos separe, esposa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario