A pretty kind of violence
Reth.
Matar es fĂĄcil.
Ser propiedad de alguien es la verdadera pesadilla.
Estoy controlado. Destruido y reconstruido en algo letal.
No siento. No dudo. No deseo.
Sobrevivo manteniĂ©ndome vacĂo.
Es todo lo que jamĂĄs debĂ tocar. Suave, brillante… buena.
Durante años me mantuve entre las sombras.
ObservĂĄndola. MemorizĂĄndola.
Cada rutina. Cada hĂĄbito. Cada detalle… desde el O negativo que corre por sus venas hasta el tono de rojo que pinta sobre sus labios.
Me convencĂ de que observarla era inofensivo. Seguro. Distante.
Pero nada de lo que deseo puede pertenecerme cuando estoy atado a un mal mucho peor que yo.
AsĂ que hice lo que harĂa cualquier villano.
La secuestré.
Sophia.
En un momento estoy ayudando a niños traumatizados.
Al siguiente, estoy encerrada dentro de una casa que luce exactamente como mis sueños, con un captor que hornea mi pastel favorito.
Que sube la calefacciĂłn cuando tiemblo de frĂo.
Que deja dulces en forma de corazĂłn por todas partes como si significaran algo.
Como si yo significara algo.
Me digo a mà misma que es un monstruo, pero he pasado años estudiando a personas rotas, y no se siente como maldad.
Se siente como daño.
Y eso podrĂa ser peor.
Cuando una puerta abierta me ofrece libertad, dudo.
He dedicado mi vida a reparar cosas heridas… y Reth podrĂa ser, simplemente, el mĂĄs roto de todos… o la fractura que termine por romperme a mĂ.
%20-%20Bella%20J..png)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario