
Una vez me preguntĂł quĂ© querĂa de la vida.
SabĂa que lo Ășnico que querĂa era a Ă©l.
Pero no podĂa decĂrselo.
Porque era el prometido de mi mejor amiga.
Jonathan Spencer fue mi amor en la escuela de medicina.
Hasta que mi mejor amiga conquistĂł su corazĂłn.
Años después, ella me pidió que la ayudara a tener un bebé con el hombre que yo amaba.
No pude decir que NO.
Me convirtiĂł en cĂłmplice de un juego peligroso.
Un juego que llevĂł a un incidente…
Uno que convirtiĂł a Jonathan en padre soltero.
Un dĂa se inclinĂł para besar mi mejilla, pero rozĂł mi boca sin querer.
Me aparté sobresaltada.
Y cuando dijo: «Eres todo lo que siempre he querido. No volverĂ© a dejarte ir».
Supe que estaba mal.
¡Dios! No querĂa desearlo; no querĂa anhelar su boca sobre mi piel y sus caricias tiernas por todo mi cuerpo.
No solo porque traicioné a mi amiga.
Sino también porque Jonathan serå quien resulte traicionado.
Si alguna vez descubre lo que hice.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario