
Construí mi nueva vida a base de cafeína y negación. Una acogedora cafetería, un apartamento en el piso de arriba y ni rastro del caos del narcotráfico en el que crecí años atrás.
Paz, por fin, hasta que él entró.
Sebastián Arsenio.
Traje oscuro. Sonrisa arrogante. Ojos que ven demasiado.
Alquila el apartamento encima de mi tienda, paga en efectivo y me trata como un reto que pretende ganar. Me repito que es solo otro cliente arrogante con demasiado dinero y poca educación. Pero hay algo peligroso en él, algo que me atrae irresistiblemente.
Él ignora que ya he sobrevivido a un imperio criminal. Y yo ignoro que él se esconde del suyo.
Porque Sebastián no es solo mi inquilino. Es un capo de la mafia exiliado… Y cuando su pasado llame a mi puerta, tendré que decidir si cierro la puerta con llave… o dejo entrar al diablo una noche más.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario